
La segunda cohorte de la Escuela Ciudadana por el Derecho a la Salud en Sololá, junto a defensores y el equipo del CEGSS, llevó a cabo jornadas de vigilancia en el Puesto de Salud de la aldea Agua Escondida, San Antonio Palopó, y el CAP de San Pablo La Laguna. Estas actividades son esenciales para evaluar la calidad de los servicios de salud a través de la recopilación de las percpeciones de los usuarios, personal y responsables de los centros.
El proceso de vigilancia se desarrolló en tres etapas principales: primero, entrevistas con los usuarios para conocer sus experiencias; luego, diálogos con el personal de salud para identificar obstáculos en su labor; y, finalmente, reuniones con los responsables de los centros para analizar la situación de insumos, equipos e infraestructura. Este enfoque integral permite obtener una visión completa de la atención brindada y está orientado a promover mejoras en la calidad del servicio y garantizar el acceso a la salud.
La vigilancia ciudadana es el espacio donde las participantes aplican los conocimientos adquiridos durante su formación, consolidando su rol activo en la defensa del derecho a la salud dentro de sus comunidades. Estas actividades reflejan su compromiso, respaldado por los defensores de la REDC-SALUD, fortaleciendo su capacitación y el esfuerzo colectivo por una defensa comunitaria que promueve soluciones sostenibles ajustadas a las necesidades locales.

Asamblea comunitaria en Santa Catarina Ixtahuacán
El mismo día, las participantes de la Escuela Ciudadana por el Derecho a la Salud convocaron a una asamblea en el salón Mariano de la comunidad de Santa Catarina Ixtahuacán para abordar las principales problemáticas de salud de la población local. La actividad buscó identificar las principales dificultades relacionadas con el acceso, cobertura y calidad de la atención.
En la asamblea participaron 22 personas, entre ellas comadronas de la Antigua Ixtahuacán y la Nueva Santa Catarina Ixtahuacán. Durante el encuentro, las comadronas compartieron sus experiencias sobre las dificultades de acceso y la atención recibida en años anteriores, señalando que, aunque algunas de estas problemáticas han mejorado con el tiempo, persisten desafíos importantes.
Uno de los problemas más destacados fue el acceso a los servicios de emergencia. Las participantes mencionaron que el costo del transporte en ambulancia representa una barrera significativa, y que el hospital al que suelen acudir con mayor frecuencia se encuentra en Totonicapán, seguido por el de Quetzaltenango. Esta situación subraya la necesidad urgente de mejorar la infraestructura y los recursos disponibles para garantizar una atención accesible y de calidad para todos los habitantes de la región.











